LA PORNOGRAFIA

viernes, 23 de octubre de 2009

LA PORNOGRAFIA

La palabra "pornografía" viene del vocablo griego "pornographos", que significa "escrito acerca de las prostitutas". El diccionario la define como "escritos, fotografías, etc., con la intención de despertar el deseo sexual".

La Corte Suprema de Estados Unidos describe la "obscenidad", término legal, como "representaciones o descripciones obviamente ofensivas de los actos sexuales..." y como "la exhibición lasciva de los órganos sexuales" en particular.

Desde el punto de vista cristiano, todas las imágenes carnales son pornográficas. No creamos

TIPOS DE PORNOGRAFÍA


Aunque pueden realizarse varias clasificaciones según los participantes, la temática o las posturas, una forma muy extendida de agrupar los géneros pornográficos es de menos a más explícito (ya sean las posturas de pose o las acciones representadas). De esta manera estarían:

LEGALIDAD

La situación legal de la pornografía depende de cada país y del tipo de material. Los actores que participan en películas pornográficas deben ser mayores de edad.

· En los Estados Unidos, las restricciones que se han autoimpuesto las compañías obligan a los actores a someterse a exámenes médicos regularmente a fin de detectar enfermedades de transmisión sexual, sobre todo SIDA. En este país existe una red de salas específicas para todas las películas donde aparezca vello púbico (es el límite marcado por su legislación para catalogar a una película como pornográfica).

· La pornografía infantil está prohibida en todos los países.

· Muchas legislaciones restringen la pornografía que muestra actos violentos o con animales.

· En algunos países islámicos, todo tipo de pornografía es ilegal, hasta el punto de que puede afectar incluso a billetes bancarios (por ejemplo, un billete francés que reproducía el conocido cuadro "La libertad guiando al pueblo", fue considerado pornográfico en algunos países integristas, ya que en esta obra el personaje central femenino muestra un pecho descubierto).

Lo que dicen los que defienden la pornografía de que sólo la pornografía más fuerte (la que exhibe el acto sexual o la violencia), es dañina o ilegal. Un estudio demostró que la pornografía considerada "leve" (como las revistas indecentes) causa mas crímenes sexuales que la pornografía más fuerte. En algunos casos la ley en Estados Unidos ha condenado la revista pornográfica Penthouse.

Y no creamos tampoco el concepto de los católicos "modernos" que dicen que el desnudo con "buen gusto", según ellos, es "necesario" y puede ser presentado perfectamente en las películas de Hollywood. Desde 1930, los papas han insisitido en que Hollywood debe adherirse a un código de decencia para mantener la desnudez fuera de la pantalla. ¿Por qué? Porque la indecencia corrompe a la juventud. Lamentablemente, los líderes católicos y protestantes han dejado de apoyar los códigos de decencia desde los años 60, desatando un alud de corrupción.

Tu propia familia es el blanco de la pornografía

La pornografía prostituye el precioso don de la sexualidad humana: la capacidad que tienen los seres humanos (los esposos) de cooperar con Dios en la transmisión de la vida y de lograr que esa vida llegue a su destino último que es el Cielo. Los que promueven la pornografía la usan para obtener dinero, destruir la sociedad y promover la lascivia y la perversión.

La lujuria es uno de los pecados capitales. Jesús nos advirtió severamente de no mirar a otros con lujuria (Mateo 5:28). Llegar a obsesionarse con la sexualidad despierta la poderosa inclinación que tiene el hombre hacia la lujuria y lo convierte en su esclavo.

La pornografía ataca el centro de nuestro ser. Nuestra humanidad, nuestra sexualidad y nuestra espiritualidad dependen una de otra y como el hombre es y funciona como una unidad compuesta de cuerpo y alma, todo lo que hacemos y cada relación humana es sexuada en el sentido amplio de la palabra. Por consiguiente, la pornografía prostituye todo lo que hacemos y todas nuestras relaciones humanas.

La pornografía distorsiona el sentido moral del hombre y elimina toda ansia de religión y de valores espirituales. Convierte a los hombres en animales salvajes, corrompe a los hombres y a los niños, convierte a las mujeres y a los niños en víctimas de la lascivia, degrada la sexualidad humana, destruye los matrimonios, arruina los vecindarios, debilita la salud pública con enfermedades venéreas como el SIDA, deteriora la seguridad pública incitando a la violación sexual, al incesto y los asesinatos, y, por supuesto, causa que aumenten los impuestos.

La pornografía destruye vidas

La obsesión con la sexualidad destruye la responsabilidad personal. Los que abusan de la sexualidad pierden la capacidad de asumir un compromiso individual. No son capaces de mantener un buen matrimonio y no pueden ser buenos ciudadadanos.

Necesitamos controlar el poderoso apetito sexual desde la infancia. La virtud de la castidad es esencial para una verdadera relación social, porque la pornografía ataca la estructura psico-social de la personalidad humana.

Dios nos hizo seres sexuados, en la más amplia extensión de la palabra. Todo lo que hacemos tiene la impronta de nuestra sexualidad, todo se relaciona con la sexualidad. En otras palabras, el ser humano es sexual no solo físicamente, sino psicológica y espiritualmente también. Por ello es que cuando la sexualidad se ve afectada por la pornografía toda la persona humana se ve afectada.